Chelva

Chelva

La Villa de Chelva reúne gran interés histórico y cultural, al conservar la huella de todos los pueblos que la habitaron. Declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de Conjunto Histórico, está formado por una serie de barrios de gran complejidad, de trazado sinuoso y enigmático. Para el amante de Historia, Chelva ofrece en sus edificios, calles y plazas, la huella viva del pasado. El Barrio árabe de Benacacira conserva el trazado típico de las ciudades musulmanas: pórticos de entrada, calles estrechas y blanqueadas, el zoco musulmán donde hoy se alza la ermita de la Soledad (s .XVI). En el barrio del Azoque, la Judería está totalmente intacta en su configuración, junto a los barrios medievales de las Ollerías, las Moreras la Murtera… y el mudéjar-morisco Arrabal, con la herencia de la mezquita de Benaeça.

En Chelva podemos disfrutar de La Torrecilla, torre vigía de origen musulmán, las numerosas ermitas construidas a partir del siglo XII I, el castillo musulmán reconvertido posteriormente en Palacio Vizcondal, el Convento de los Franciscanos, orden fundada en el s. XIV, la monumental Iglesia Nuestra Sra. de los Ángeles, magistral ejemplo barroco valenciano del siglo XVI I, así como la azulejería de los siglos XVIII y XIX. Además, desde aquí se puede visitar los restos del acueducto romano de Peña Cortada (Calles), una grandiosa obra de ingeniería hidráulica legado de la civilización romana. El visitante puede disfrutar de la Ruta del Agua, itinerario turístico de trazado circular que discurre por los cuatro barrios históricos de la localidad y por parajes singulares del río y que combina naturaleza y cultura en un agradable paseo de aproximadamente dos horas de duración, además de unos maravillosos paisajes: las áreas recreativas de la Ermita del Remedio, Molino Puerto y Puente Barraquena, y zonas de interés natural y paisajístico como los Chorros de Barchel, Rambla de Arquela, y Rambla de Alcotas.

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