Rutas urbanas

El alto Turia es un territorio que destaca por la simbiosis que se produce a lo largo de los siglos entre la naturaleza y lo urbano. Por eso, recorrer sus pueblos es descubrir a paso lento la historia concentrada en sus calles, plazas y rincones. Las huellas de las diferentes culturas que han poblado estas tierras ceñidas ala Río Turia son visibles en muchos de sus monumentos, en el trazado de sus calles y en su arquitectura tradicional. Romanos, árabes, judíos y cristianos han dejado su huella y su legado transmitiendo hasta nuestros días el modo de vida y la riqueza patrimonial que ahora puedes disfrutar a través de las diferentes rutas urbanas que te proponemos.

Aras de los Olmos

  • Recorrido Urbano. Esta ruta muestra la historia el municipio de Aras de los Olmos a través de sus monumentos y sus lugares más emblemáticos. Comienza en la plaza del Ayuntamiento, situado frente a la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, del siglo XVI y continúa hacia el lugar de reunión del pueblo por excelencia, la plaza del Olmo. El siguiente punto de interés es el teatro municipal, situado en la plaza de los Serranos. Tras visitar el Ecomuseo y la Torre del Cortijo, de construcción árabe en torno al siglo XII, se llega a la Ermita de la Sangre del Santo Cristo. Por último, destaca el Balcón de Esquina, único en la Comunidad Valenciana, abierto en un edificio ubicado en la calle de Caballeros, una de las más antiguas del municipio, como atestiguan las fachadas y arcos de medio punto de muchas de sus casas.

Benegéber

  • Benagéber con los cinco sentidos. Una ruta inclusiva para el disfrute de todos, que presta especial atención a las personas con una discapacidad. Comienza en la plaza Pío XII donde se puede ver la Iglesia, las Escuelas y el Ayuntamiento. Continúa por la calle de La Purísima hasta llegar al museo. En la entrada de la Ermita de San Isidro está el parque “Con los Cinco Sentidos”, una propuesta de espacio diferente e innovador en el que se pueden tocar figuras de animales autóctonos a tamaño real. Una iniciativa que permite conocer la fauna del territorio a las personas con problemas de visión reducida. Además, durante todo el recorrido se pueden encontrar carteles informativos con lecturas en braille.

Chelva

  • Ruta del agua. El agua es el tesoro de Chelva. La Ruta del Agua es un itinerario circular que combina naturaleza y cultura donde destaca la Playeta, cuyas cascadas y remanso se convierten en una zona tradicional de baño y el túnel de Olinches, excavado en la montaña, que muestra uno de los parajes más abruptos del río Chelva. En esta ruta se encuentra el área recreativa de Molino Puerto con zona de picnic, instalaciones deportivas y juegos infantiles. Un agradable paseo de aproximadamente dos horas de duración con áreas de descanso, ideal para el público familiar.
  • Ruta de las tres culturas. Chelva, Villa de las tres Culturas, es una ruta que pretende dar a a conocer la riqueza histórica del municipio, que conserva intacta su trama urbana medieval así como varias joyas arquitectónicas y artísticas. Musulmanes, judíos y cristianos, convivieron durante el siglo XIV en este enclave del interior valenciano dando lugar a una cultura floreciente y sentando las bases de un gran desarrollo económico y social durante el renacimiento y el barroco. Esta ruta permite, a través del trazado de las calles, retroceder al pasado y descubrir como convivieron las gentes de la Edad Media.
  • Ruta de los lavaderos. En Chelva se conservan en la actualidad siete lavaderos públicos tradicionales, la mayoría de ellos todavía en uso. Son construcciones de uso comunitario que se encuentran al aire libre, aunque techados y que se alimentaban por una corriente de agua procedente de manantial o del río, aunque hoy en día el suministro llega de la red pública de aguas. Estas edificaciones de carácter popular tuvieron un papel muy importante en el desarrollo de las condiciones higiénico-sanitarias de la sociedad durante los siglos XIX. Además, tenían una gran importancia social, por cuanto eran el punto de encuentro y reunión de las mujeres. Pocos municipios mantienen tantos lavaderos tradicionales bien conservados y en uso, lo que hace especialmente relevante esta visita casi obligada.

Titaguas

  • Ruta turística de patrimonio urbano. A lo largo de toda la ruta el visitante puede contemplar los vestigios de la vivienda tradicional, con su construcción característica de mampostería en primera planta, tapial en segunda y cerramiento de losas en la parte alta. La principal característica de las casas de Titaguas son sus “cambras” y las “serenillas”, espacios ubicados en el piso superior de las casas cuya función principal es la de almacenaje de trigo, cosecha y carnes de la matanza. El trazado muestra una de las comunidades rurales que han dado forma a la identidad cultural valenciana a través de su trama urbana y la arquitectura tradicional de Titaguas en el siglo XVIII, principalmente, tal y como lo disfrutó el naturalista Simón de Rojas Clemente y Rubio, el ilustre botánico oriundo de este municipio.

Tuéjar

  • Ruta de los lavaderos. La mayor parte de los lavaderos de la comarca fueron construidos en el siglo XIX, como infraestructuras que representaron un gran avance en la forma de lavar la ropa. Se localizaban en la parte más baja del pueblo, entre el casco urbano y las zonas de cultivo, cerca de arboledas para poder tender la ropa. Son cinco los lavaderos que se pueden visitar en esta ruta: lavadero de San Juan, lavadero de la Hondonera, lavadero del Chorrillo, lavadero de la Rocha y lavadero de Fuente de la Rocha. En 2016, diez vecinas del municipio participaron en la restauración de estos lavaderos, cuidando el entorno y respetando sus características constructivas tradicionales.